Lecturas fantásticas: Disfraces, vestidos y costuras

Coser, tejer y escribir en la literatura infantil
por Adriana Fernández

¿Por qué nos vestimos? ¿Para cubrirnos del frío o evitar el calor? ¿O nos vestimos para escondernos? ¿Nos disfrazamos de algo cada vez que nos vestimos? ¿Nos tapamos o nos cubrimos? Cuando los niños y las niñas se visten solos es frecuente escuchar que algún adulto diga: uy, va a salir disfrazado así.

¿Qué es el disfraz para los más pequeños? Un modo de no estar, un modo es esconderse, un modo de ser otros. Pero siempre un modo de superponer significados.

Disfraces, vestidos y vestimentas, y su factura: el mundo de lo que nos cubre y de quienes lo fabrican.

El disfraz porque sí

En Abuelo Peluca, Karen Fogleström crea a un personaje que fabrica pelucas, de allí que para su nieto tenga ese nombre. Pero también es debido a que, además de fabricarlas, el hombre siempre usa una. Entonces el nieto, inevitablemente, se pregunta qué quiere ocultar el abuelo. El disfraz oculta una verdad y, como un detective, el niño va a buscarla. De un modo sencillo pero maravillosamente sabio el libro dice que la peluca es porque sí, que el disfraz puede ser porque sí, porque el personaje quiere /queremos.

El abuelo peluca
Género y géneros

Hacer la ropa, coser y tejer son actividades relacionadas más bien al mundo femenino (salvo cuando se habla de la alta costura, ahí los varones aparecen más). Las hilanderas, las costureras, las tejedoras tienen lugares de privilegio en la tradición literaria.

Sin embargo, veamos qué interesante lectura de género se puede hacer de Héctor. El hombre extraordinariamente fuerte. En este bellísimo libro de Magalí Le Huche, Héctor trabaja en un circo como “hombre fuerte”, se dice que es tal vez el más fuerte del mundo. Héctor no compite con nadie, es ese su trabajo y lo hace. Es que su pasión es otra: el tejido. Héctor adora tejer y tiene cantidad de modelos de ropa de su autoría, aunque el más preciado es el que le teje a su amada Leopoldina, la bailarina del circo.

Su amorosa devoción en silencio y su plácida vida de tejedor se ven interrumpidas cuando un par de personajes descubren su vocación y lo someten al escarnio público con el resto de los trabajadores y trabajadoras del circo. Sin embargo, Héctor y su maravillosa habilidad terminan salvando el destino del circo ya que él puede hacerse cargo, junto a la ayuda del resto, de tejer una nueva carpa para el circo luego de una tormenta que arrasó con todo. ¿Qué es la fortaleza si la sacamos del centro de las miradas que le otorgan poder al fuerte solo por ser fuerte? ¿Qué nos hace fuertes en medio de una crisis? ¿Cómo se ilustra la ternura al dibujar al hombre más extraordinariamente fuerte? Preguntas para contestar leyendo con pequeños lectores y lectoras.

hector
Los hilos del poema

Como de una madeja salen los versos, como de una madeja salen las líneas de este cuento de Florencia Gattari, Historia de un pulóver azul. Lo que se cuenta es sencillo: una abuela amorosa le teje un pulóver azul a su nieto. Un pulóver que usará en principio solo para estar elegante, luego se lo pondrá todos los días y, más tarde, se lo prestará a su hermanita, casi como un modo de asumir su existencia.

Es un pulóver- legado lleno de sabiduría que resuena en el poema que le decía su abuela, verso tras verso, punto tras punto:

“Tejo una tibieza
para cuando pasen cosas que no puedas arreglar
un pruebadenuevo
para cuando te cueste pedaleara en el triciclo
y dos puntos de paciencia
para cuando tu hermanita te rompa un juguete”

Un tejido sabio. Un cuento y un poema.

pulóver azul

Adriana Fernández (Buenos Aires, 1970). Se recibió de profesora de Castellano, Literatura y Latín en el Instituto Nacional del Profesorado "Joaquín V. González". Ha sido docente en la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS), la Universidad Nacional de Lomas de Zamora y la Universidad de Buenos Aires. Actualmente es Gerenta Editorial del Grupo Planeta en la Argentina.

adriana fernandez